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Qué hace un representante legal

Agosto 16, 2016 10:46 AM |
Alcance_legal

Es muy usual que al comenzar una empresa la administración de la misma quede en cabeza de sus accionistas. Sin embargo, con el pasar del tiempo y con el crecimiento del negocio, los accionistas empiezan a delegar algunas de las funciones que realizaban al inicio, ya sea porque el tiempo no les alcanza o porque necesitan de la asesoría y del acompañamiento de terceros.

Es importante tener en cuenta que el representante legal es la única persona que se encuentra facultada para comprometer a la sociedad, en ese sentido, es la persona encargada de celebrar y ejecutar todos y cada uno de los actos y contratos que se necesitan para desarrollar las actividades propias de la sociedad y para mantener en correcto funcionamiento la operatividad de la misma.

Teniendo en cuenta lo anterior, son funciones propias del representante legal, entre otras, representar a la sociedad; ejecutar las órdenes impartidas por la Asamblea de Accionistas y por la Junta Directiva, celebrar contratos; presentar informes de gestión a la Asamblea de Accionistas, constituir apoderados judiciales o extrajudiciales y convocar a la Asamblea de Accionistas a reuniones ordinarias y extraordinarias.

Dichas funciones y facultades deben ser establecidas de una manera clara en los estatutos de la sociedad con el objetivo de precisar los deberes y obligaciones que el representante legal tendrá en el ejercicio de su cargo. Ahora bien, como generalmente las funciones y facultades de los representantes legales de una sociedad son amplias, algunos accionistas tienden a limitar dichas funciones y facultades, para de alguna manera controlar la forma en la que éste obliga a la sociedad. 

Las limitaciones pueden variar pero usualmente se establecen para limitar la libertad que tiene el representante legal de celebrar y ejecutar actos que superen cierta cuantía o contratar con personas que puedan tener algún conflicto de interés. No obstante, los accionistas no deben exagerar con las limitaciones, pues debe primar el pragmatismo y la operatividad de la empresa, por lo que si bien recomendamos limitar las facultades de los representantes legales, los accionistas deben preguntarse si éstas limitaciones son realmente necesarias o si por el contrario implicarían un obstáculo  para el correcto desarrollo del objeto social de la sociedad.

 

 

Esta parte del sitio es sólo para fines informativos. El contenido no constituye una asesoría legal.

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